[RESEÑA] Shot in the Dark

Un juego de terror como ningún otro


Shot in the Dark es el clásico juego que narra la historia de un solitario vaquero con una enorme sed de venganza, una pistola con balas infinitas y una valerosa audacia para enfrentar hordas de demonios y zombis. Conservando todos los elementos que una película western puede reflejar, con una estética de 8 bits y escenarios ambientados en una combinación del lejano oeste, lúgubres calabozos y tumbas infernales. esta nueva entrega independiente de Possum House Games ya está disponible en Steam.

LEY DEL OESTE

Shot in the Dark se trata de un juego de plataforma con una estética en 2D, muy similar a aquellas entregas retro que posiblemente asociemos para consolas como Nintendo; sin embargo, no te debes dejar engañar, pues no es un juego necesariamente lindo o colorido, de hecho, es totalmente lo contrario. 

Acompañado de diversas melodías tétricas en distintos niveles, y una ausencia de color, se entiende que este juego se trata de una historia de terror, eso sin mencionar su alto nivel de dificultad, que consta en su mayoría de aprender patrones de movimiento para atacar a los enemigos, disparar a tiempo, saltar en los momentos adecuados y no olvidar recargar balas, ya que una pequeña distracción puede resultar fatla.

El juego está pensado para dejar el control de lado y centrarse en el teclado y ratón; Teclado para direccionar a nuestro personaje, saltar, revivir, recargar o entrar a pasadizos, mientras que el ratón es para apuntar a cualquier enemigo ubicado en cualquier ángulo de la pantalla y disparar. Los controles responden correctamente y a tiempo, la jugabilidad funciona increíblemente bien para entregas como esta, dónde podemos guiar a nuestro personaje en este formato 2D y anticipar tanto lo que se avecina como lo que podría acechar a nuestras espaldas. 

BUEN DISPARO

Podría decirse que Shot in the Dark es fácil de jugar, pero no pienses que el título no tendrá dificultad sin antes haber visto a los enemigos. Además de otras situaciones como no poder apuntar mientras nos movemos o esa necesidad de cargar el arma constantemente, todos estos factores ayudan a crear un ambiente de tensión y temor que te adentra en el juego. Las diferentes amenazas van desde demonios que te persiguen velozmente, enemigos fijos que debes esquivar, trampas colocadas estratégicamente para que si no saltas a tiempo, caigas en ellas y mis favoritos: esqueletos que lanzan un disparo, el cual te sigue a dónde vayas, por lo cual debes seguir avanzando sin detenerte para no morir.

Cada nivel contiene una experiencia diferente, y hay muchos cambios de ritmo a través del juego; en especial en los primeros niveles. Lo principal es concentrarte en no morir y ajustar esa puntería al disparar, pero conforme los niveles sean superados, la dificultad incrementa, se añaden enemigos y trampas que te harán la vida un poco más difícil. Este contraste le da esa sensación de que a pesar de ser un juego con las mismas reglas nivel tras nivel, es uno muy variado. 

UNA DE VAQUEROS

La música y los efectos de sonido son lo que puedes esperar de un juego aparentemente retro, similares a los juegos del NES, que son tan variados que no llegan a ser repetitivos al grado de odiar como ocurre cuando estás repitiendo mucho un nivel. En cuanto a los gráficos se puede decir lo mismo, es un acierto que con el tema de los pixeles se entiendan perfectamente la forma de los enemigos y se logren múltiples escenarios, la limitadísima paleta de color es bien aprovechada y no resulta un factor limitante. Con respecto a la historia de nuestro personaje, no te hagas muchas ilusiones si esperas un relato profundo, realmente no cuenta con un contexto como tal pero con algunos diálogos se puede entender el porqué de las acciones de nuestro vaquero.

Si planeas jugarlo de principio a fin, basta con dedicarle unas 4 o 5 horas, dependiendo de tu habilidad, y no es necesario hacerlo en una sola sentada, puedes ir poco a poco pues el proceso se guarda. Y si de casualidad te gustaría volver a jugar un nivel que ya pasaste, hay una opción para seleccionarlo.

Un detalle importante que pude notar conforme fui adentrándome al juego, es que el título de Shot in the Dark hace justa referencia al contenido. Al ser un juego carente de color, con una paleta dónde dominan el negro, blanco y rojo, se entiende que el rojo tiene un papel muy importante. Los enemigos se camuflan con el entorno y a veces la única pista que tendrás para ubicarlos serán sus enormes ojos rojos, pero en otras ocasiones se verán los pixeles del enemigo en movimiento entre apagones de luz o hasta su sangre podría servir para marcar un camino en la oscuridad. Ante la incertidumbre, habrá ocasiones donde no tendrás otra opción que soltar un disparo al aire esperando que mate a algún enemigo que quiera sorprenderte.

Calificación: 8.0

¿Vale la pena? Si disfrutas de los juegos de plataforma, esta es una entrega que probablemente te dejará satisfecho. Shot in the Dark es un juego muy entretenido, con mecánicas sólidas y variedad de enemigos que además está disponible por un precio muy accesible en Steam. Si te animas a vivir esta aventura de venganza y demonios a los ojos de un valiente vaquero, déjanos un comentario con tu opinión.

Shot in the Dark es un juego desarrollado y publicado por Possum House Games, y se encuentra disponible para PC. La copia que se jugó para esta reseña fue proporcionada por los desarrolladores. 


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